
La Santolina, también conocida como abrótano hembra, es un arbusto perenne de origen mediterráneo, apreciado por su follaje gris plateado y aroma intenso. Produce pequeñas flores amarillas en verano y se usa tanto con fines ornamentales como medicinales.
Cuidados básicos de la Santolina:
- Luz: Necesita sol directo. Crece mejor en zonas muy soleadas.
- Riego: Poco exigente. Tolera la sequía, por lo que se debe regar con moderación, dejando secar bien el suelo entre riegos.
- Suelo: Prefiere suelos pobres, arenosos y bien drenados. No le gusta el exceso de humedad.
- Poda: Conviene podarla después de la floración para mantener su forma compacta y evitar que se vuelva leñosa.
- Temperatura: Resistente al calor y a las heladas suaves. Muy rústica y fácil de mantener.
Es ideal para jardines mediterráneos, rocallas o borduras, y también como repelente natural de insectos.






