
La Lavanda es una de las plantas aromáticas por excelencia, perfecta para tener en casa. Los cuidados de la lavanda no son demasiado complicados; y no solo nos proporcionan el placer de disfrutar de la belleza natural de esta planta sino, además, su mayor virtud: su peculiar e irresistible perfume. Se trata de un aroma que huele a verano, a naturaleza y a fuente de remedio medicinal natura.
Al ser un arbusto silvestre, la lavanda es una planta de carácter rústico que no requerirá mucho de nuestra parte para florecer en los meses de verano. Es más: es importante saber que esta planta es incluso capaz de crecer en zonas rocosas y a pleno sol, por lo que esto nos da una buena pista de sus pocas necesidades






